Vivimos al día... con la rutina a cuestas , con el tiempo contado para llegar, para salir, para estar, para ser y volver a empezar... Hasta que de pronto algo pasa... sin esperarlo, sin planearlo está justo ahí sucediendo y cambiando nuestro ritmo, la velocidad, nuestros modos...
Es ese factor sorpresa que paraliza nuestro pequeño mundo habitual, que como en escena de matrix, se vuelve un impasse lento, en el que vemos, sentimos, olemos, percibimos, escuchamos hasta el más mínimo detalle, el que desajusta para ajustar.
Ya sea para bien o para mal, nos vuelca a percibir, valorar, pensar en ¿Qué estamos haciendo y cómo lo estamos haciendo? No es precisamente catalizador de cambios de actitud o costumbres, pero si le prestamos sólo la suficiente atención nos grita ¡¡¡ALTO!!! y quienes decidimos o nos vimos obligados a detenernos reencontramos, amigos, conversaciones, paciencia, sueños e ideales... recuerdos.
En mi pequeña esfera por el momento atemporal, añoro desesperadamente: aventurarme sin rumbo, apostar con todo a obedecer mis instintos y a cuidarme yo sola, a dejar los deberes y responsabilidades para otro momento, dejarme tostar los senos, un atardecer, andar en bicicleta, emborracharme con extraños, nadar en un lago, subirme a una lancha, acompañar a un hombre sabio a pescar,cantar con los mariachis,fumar, quedarme en una plaza llena de hippies comprando pulseritas y viendo llover, subirme a un columpio, extrañar a mi abuela y que un tipo me invite a comer, entrar a museos,recorrer callejones,dormir bajo un árbol, desayunar chilaquiles, visitar iglesias,dormir en una hamaca, contar las estrellas, extrañar a quien amo y que me extrañen un poco...
Y sin embargo, diría la escritora Nora Emilia en "La Chulanga: "... al final... basta... renuncie a perderme sin sentido. A huir de la nada. Me reconocí vana en la aventura, incapaz de llenar huecos que deben de permanecer vacíos. Quise cruzar fronteras, probar que me atrevo. Encontrarme a mi misma bajo la luz del sol. Concebi la vida con movimiento, pero con sentido. La nada me estaba dejando vacía, sin ganas de nada.... Y por fin en mi cama, otra vez en mi entorno, recuperé mi lugar.."
Así como ella, después de perderme en mis anhelos imposibles de alcanzar por el momentpo,es que espero reintegrarme en no muy largo tiempo y volver a empezar, encontrarme a mi misma con sentido, recuperar mi lugar.....